25 maio 2022

LETRILLA LIGERA PARA UN DÍA DE PRIMAVERA

 

Ilustración de Lee White



¡¡Pulsa en la ilustración y escucha la letrilla!!




Dedicada a la biblioteca,

pegada a mí desde hace cuatro años.

Julia V. F.-



Me encargan altas esferas

de este centro en que trabajo

que escriba un texto cuidado

para cubrir con esmero

un espacio destacado

de la Xuncos, la revista

que ya echábamos de menos,

pues ya lleva un par de años

callada, pues la ha callado

un virus harto molesto

que ha conseguido a un tiempo

cerrar de alumnos y profes

las bocas con tapabocas

y abrir las aulas al viento,

a la lluvia y a los truenos.

Y este señalado hecho

ha permitido, no miento,

que andar por estos pasillos

sea igual que pasear

en las fiestas de tu pueblo,

entre tómbolas y puestos,

cada uno con su cantar,

sin orden y sin concierto,

cada uno con su lección,

cada libro, su maestro.


Y el encargo no era otro

que hablar de la biblioteca,

noble, elevado lugar,

que acoge a sus visitantes

entre tan insignes letras,

que viste de inteligencia

nuestras desnudas cabezas.


Y ese objetivo sublime

de cubrir con la cultura

la necedad de la gente

es lo que básicamente

busca este espacio ideal.

Y complementa la clase

del sufrido profesor

que por hacerla mejor

también se deja arropar

por este lugar sin par

convertido en corazón

de nuestro centro en cuestión.


_¿Y dónde está el corazón

del que con esmero hablas?

_Pues en el piso de abajo.

De arriba fue trasladada,

mas no para degradarla,

sino para aprovechar

zonas del centro cerradas

y darle así el mejor uso

si antes nadie se lo daba.

Apréndete, pues, el dato:

arriba tocan y cantan,

abajo leen y charlan,

y los más listos, trabajan.


_¿Y como buen corazón

se divide en varias partes,

tiene su circulación

y regularmente late?

_¡Por supuesto, cómo no!


Tiene tres zonas muy claras:

Biblioteca principal

Parnasillo y la Terraza.


La que llamo principal

tiene variados estantes:

de narrativa, de cómic,

de teatro, poesía,

idiomas, lectura fácil,

todas las ciencias, las artes,

también tenemos revistas,

los juegos cooperativos

y nuestra filosofía,

que resiste con paciencia

a leyes educativas.

¿Que te gusta el reciclaje?

¿Feminista hasta la médula?

¿Que te va eso de cuidarte?

¡No tienes más que pasarte

por la biblio principal

para poder encontrar

aquello que más se adapte

a tu forma de pensar!


¿El Parnasillo? ¡El mejor!

pues es morada de musas,

y entre sus viejos estantes

guardan con amor de madres

las ordenadas criaturas,

alfabéticos infantes,

que esconden entre sus hojas

las más variadas lecturas.

Gustan estas dulces diosas

de decorar su morada,

por eso acogen con mimo

esa exposición pensada

para honrar alguna fecha,

o a mujeres destacadas;

y esa artística muestra

de arte muy sustancial;

y las creaciones de ciencias,

tecnología o las lenguas.

¡Pues ahora, atento lector,

presta atención a esta historia!

Cuando se cansan, ven pelis,

yo no sé cómo ni dónde,

pero cuenta la leyenda

que cuando el centro se cierra

nueve musas en pijama

proyectan en la pantalla

la película que quieran,

se sientan en los sillones

y a la mañana siguiente

señoras de la limpieza

recogen las palomitas

que dejaron en las mesas.

_¿Lo sabías tú?

_¡Ay, yo ni idea!


Pero vamos a lo nuestro,

que casi no me acordaba,

que nos falta aún otra zona,

la Terraza se llamaba.

Un helecho gigantesco

preside la nueva estancia;

mesas de jardín permiten

de ajedrez largas jugadas;

y un banquito de madera

genera charlas muy largas,

un parchís o un tres en raya;

mesas grandes para grupos

completan esta terraza,

que se goza en primavera,

pero en invierno te escapas.

Para pandemias es maja,

pero para el día a día

me quedo dentro del aula.

¡Mas no se asuste la gente,

que aún nos queda mejorar

con cierres, con más calor,

con luces, un portalón

y quizás la abran al patio,

pero de esto no hay certeza,

pues el dinero se aleja

y los sueños sueños son.


Pero bueno, a lo que vamos,

¿decías si es corazón

y si tenía sus partes?

¡Pues te he dado la razón!

¿Y preguntabas también

si este sistema sin par

posee circulación?

Pues lo puedes comprobar:

aquí las obras se llevan

se vuelven a retornar,

y otra persona lo mismo,

la de aquí, de más allá,

y venga a prestar las obras,

y de nuevo a renovar.


_ ¿Y se oyen de este corazón

los latidos regulares

o es solo una ficción

que imaginarse no cabe?

_Ah, escéptico lector,

¿no te he dado muestras ya

de la vida que palpita

tras estas blancas paredes?

¡Esto está lleno de gente!

Alumnado que se forma,

profesorado que aprende,

lecturas obligatorias,

horas de ler” diferentes,

actividades de todo,

exposiciones en serie,

charlas de muchos colores,

arden los ordenadores,

arte que llena paredes,

también la música ambiente,

y libros que solo crecen

y que nos hacen medrar...

Saber que ocupa lugar,

y el lugar es solo este,

y no me preguntes cuál,

¡tienes que saberlo tú!

¿No la oyes palpitar?

¡Esta es nuestra @biblioxún!